Cómo calcular tu margen vendiendo lencería
Cómo sacar tu precio de venta, qué costos se te olvidan siempre y por qué el producto personalizado cambia la cuenta.
Empieza por el costo real, no por el precio de factura
Tu costo por pieza no es lo que te costó la prenda. Es lo que te costó la prenda más el envío, más las bolsas o el empaque de regalo, más lo que gastas en anuncios si los pagas, dividido entre las piezas del pedido.
Casi todo el mundo se salta esto y por eso cree que gana más de lo que gana. Haz la cuenta completa una vez, con un pedido real, y vas a saber exactamente cuál es tu piso de precio.
El margen se compara en porcentaje, no en pesos
Una pieza que te deja cien pesos de ganancia puede ser peor negocio que una que te deja sesenta, si la primera tarda tres meses en venderse y la segunda se va en una semana. Lo que importa no es la ganancia por pieza sino la ganancia por pieza multiplicada por qué tan rápido rota.
Por eso el producto de rotación rápida y ticket accesible sostiene el negocio, aunque el margen por pieza sea menor: te devuelve el dinero para volver a comprar.
Por qué el producto personalizado cambia la cuenta
Una prenda genérica se puede comparar. Tu clienta busca el mismo modelo en otra cuenta de redes, lo encuentra más barato y ahí se acaba tu margen: entraste a una guerra de precios contra gente que revende el mismo catálogo que tú.
Una prenda que mandaste hacer —en un color que nadie más trae, con tu propio modelo o con una frase impresa— no existe en ningún otro lado. No hay contra qué compararla, y por eso aguanta un precio más alto sin discusión. Conviene que una parte de tu inventario sea así, aunque el resto sea de catálogo.
Tu punto de equilibrio en una línea
Divide lo que invertiste en el pedido entre tu ganancia promedio por pieza. El resultado es cuántas piezas tienes que vender para recuperar tu dinero; todo lo que venga después es ganancia.
Tener ese número a la mano cambia cómo compras. Deja de ser "cuánto puedo gastar" y se convierte en "cuántas piezas necesito mover", que es la pregunta que sí se puede contestar.