Qué tallas y colores surtir en tu primer pedido
La curva de tallas, los colores que nunca se quedan y el error que deja inventario parado durante meses.
Carga el centro de la curva
En lencería, las tallas medias son las que más salen y las extremas las que más se quedan. Al armar tu primer pedido, pon el peso en el centro de la curva y lleva pocas piezas de las orillas hasta que sepas cómo es tu clientela de verdad.
Esto no significa ignorar las tallas grandes: significa no adivinarlas. Lleva unas cuantas, mira qué te piden y en el segundo pedido ya compras con datos en lugar de con corazonadas.
Negro y rojo primero, temporada después
El negro es el que nunca se queda y el rojo es el que se dispara en fechas. Esos dos deben ser la base de tu primer surtido. Un color de temporada está bien como apuesta chica, pero como columna vertebral del pedido es lo que más inventario parado ha causado.
Los tonos de moda cambian cada año; el negro no. Si tienes que elegir dónde poner tu dinero al principio, ponlo donde la demanda no depende del calendario.
Más modelos, menos piezas por modelo
El error clásico del primer pedido es cargar muchas piezas de pocos modelos. Es entendible —te gustó ese modelo— pero te deja ciega: si no se vende, no sabes si el problema fue el modelo, la talla o el precio.
Con más modelos y pocas piezas de cada uno aprendes rapidísimo qué se mueve en tu círculo. Y el modelo que se te acabe en tres días es exactamente el que debes cargar fuerte en el siguiente pedido.
La horma consistente es lo que hace que vuelvan
Una clienta que compró talla M y quedó bien va a volver por otro color. Si en el siguiente pedido esa M le queda distinta, no vuelve más, y perdiste una clienta por algo que ni siquiera fue tu culpa.
Por eso vale la pena preguntarle a tu proveedor si la horma se mantiene entre corridas. En una fábrica se puede sostener; en un catálogo que junta producto de varios talleres, casi nunca.